FECHA: miercoles, 24 de octubre 2012 de 17.00 h. a 21.00 h
DIRECCIÓN: C/ Ribarroja, entre el numero 4 y 6 local bajo - Valencia
PREGUNTAS PARA TRABAJAR ESPIRITUALMENTE:
1ª ¿ Te has parado a pensar cómo te mueves con tus
relaciones y que tipo de interés es el que te hace mantenerlas, desde tus
relaciones más cercanas a más lejanas?
2ª Necesitas y deseas más que amas o Amas más que necesitas
y deseas?
3ª ¿Sueles hacer comparaciones con los demás? Si lo haces
¿Por qué lo haces?
4ª ¿Actúas sin intenciones nobles para favorecer tus
intereses?
5ª ¿Sueles tergiversar la realidad cuando te equivocas
pudiendo ser perjudicado por un error que has cometido?
6ª Te
sientes insatisfecho contigo mis@?
REFLEXIÓN DE RAUL ESQUIVEL
Imagina una relación que tengas, seguro que estará en tu corazón en mayor o menor grado de Amor.
Mira esa relación donde sientes Amor, que está en tú corazón en un lugar elevado y prioritario. ¿Realmente es incondicional lo que sientes por esa persona? En la medida que esperes menos de ella, más incondicional será lo que sientes. Estaremos desapegados de él o de ella, porque respetamos su libre albedrío. Intenta ver que condicionamientos acostumbrados y viciados puedes tener inconsciente o conscientemente en esas relaciones con las que mantienes un contacto diario.
Imagina por un momento en tu mente y corazón que esas personas no están ahora en tu vida por circunstancias, párate y siente. Intenta por un momento, con la máxima objetividad, ver como sería tu vida. Este ejercicio no lo hagas de golpe, si quieres, hazlo poco a poco. Si lo haces con la máxima objetividad, podrás darte cuenta de si lo que sientes por esa persona es Amor real o apego (interés). Es un ejercicio para no disfrazar tus sentimientos y darte cuenta como amas realmente a quien tienes a tu alrededor.
A veces, nos relacionamos con las personas que tenemos a nuestro alrededor por interés, creyendo que estamos amándolas. Y las amamos para que esa relación me reporte una seguridad, firmeza, garantía, estabilidad… que creo que por mí sol@ no podré llegar a tener nunca. Sintiendo esto, tendremos relaciones dependientes donde dentro de esa dependencia saco mis beneficios.
Por eso es importante saber si amo más que deseo o deseo más que amo. Te quiero porque te necesito o te necesito porque te quiero. Si lo que sentimos hacia la otra persona es “te necesito porque te quiero”, lo que sentimos por ella seguro que estará libre de interés, no habrá condicionamientos, simplemente la quieres para amarla sin ningún tipo de dependencias.
Pero si la respuesta es “te quiero porque te necesito”, para necesitarte, porque mi vida necesita un sustento como tú, que cubra mis necesidades… Al cubrir la otra persona mis necesidades dejo de cubrírmelas yo y que me lo den todo o casi todo hecho. Me creo una dependencia de necesidades permanentes, imposibilito mi capacidad de ser. Puedo llegar hasta asfixiar a la otra persona, porque le creo la necesidad que se convierte en una obligación para cubrir mi egoísmo. Y puedes llegar a sentir que es lo que tiene que hacer, hasta al punto de invadir su libre albedrío y reprimir su voluntad.
Quiero hacer un inciso dentro de la pareja desde el Amor Incondicional. Hay cosas, que sólo tu pareja te las puede dar y no otra persona y esto si que hay que esperarlo y corresponde a las relaciones sexuales Amor-Sexo. Aquí no cabe el hecho de decir si estoy esperando o l@ estoy amando incondicionalmente. No, no cabe. Si eso pasa dentro de una pareja en la que el tiempo se aletarga y pasan los días y meses y solo hay un mínimo de relaciones e inclusive insatisfactorias, deberíamos de plantearnos si estamos con nuestra pareja por necesidad o interés, no porque la amamos.
Se puede dar el caso de la persona que ama pero no es correspondida. Esta persona no quiere sentirse necesitada por la otra, porque se siente utilizada, ya que la satisfacción de las relaciones no es la correcta. Las relaciones sexuales amor-sexo es un indicativo, termómetro, brújula de nuestra felicidad. Así que cada un@ sería bueno que viésemos como está nuestra brújula. La otra parte necesita cubrir sus necesidades y mantiene su relación bajo un falso sentimiento de Amor creyendo que está amando pero no ama de verdad, tan solo necesita y aparenta que está amando.
¿Cómo se puede solucionar esto?
Si detectamos esto, hay que ser valientes, fieles a nuestros sentimientos y actuar tal cual ellos nos digan y que estén por encima de cualquier circunstancia y entonces podrán pasar a ser el motor de nuestra vida.
Si encontramos a esa alma gemela que todos tenemos, sí que seremos felices, porque la primera afinidad que tendríamos sería la del interior, la de nuestra evolución espiritual yendo a un mismo ritmo. Podemos mantener relaciones con parejas que no sean nuestra alma gemela, donde podría haber una afinidad parecida o similar.
Podemos tener relaciones, en las que no haya una afinidad del interior, pero si de aficiones, gustos, formas de ver la vida, valores similares… Con estos tipos de relaciones nunca sentiremos esa felicidad plena que estamos llamados a sentir, porque en ellas siempre vamos a sentir un vacío interior ya que ese hueco tiene un nombre y es solo únicamente para una persona. Esa relación auténtica y verdadera es aquella que nació de un mismo engendro espiritual, de un mismo acto de Amor, que será la que nos de la Felicidad plena y verdadera. Mi Alma gemela.
REFLEXIÓN DE RAUL ESQUIVEL
Imagina una relación que tengas, seguro que estará en tu corazón en mayor o menor grado de Amor.
Mira esa relación donde sientes Amor, que está en tú corazón en un lugar elevado y prioritario. ¿Realmente es incondicional lo que sientes por esa persona? En la medida que esperes menos de ella, más incondicional será lo que sientes. Estaremos desapegados de él o de ella, porque respetamos su libre albedrío. Intenta ver que condicionamientos acostumbrados y viciados puedes tener inconsciente o conscientemente en esas relaciones con las que mantienes un contacto diario.
Imagina por un momento en tu mente y corazón que esas personas no están ahora en tu vida por circunstancias, párate y siente. Intenta por un momento, con la máxima objetividad, ver como sería tu vida. Este ejercicio no lo hagas de golpe, si quieres, hazlo poco a poco. Si lo haces con la máxima objetividad, podrás darte cuenta de si lo que sientes por esa persona es Amor real o apego (interés). Es un ejercicio para no disfrazar tus sentimientos y darte cuenta como amas realmente a quien tienes a tu alrededor.
A veces, nos relacionamos con las personas que tenemos a nuestro alrededor por interés, creyendo que estamos amándolas. Y las amamos para que esa relación me reporte una seguridad, firmeza, garantía, estabilidad… que creo que por mí sol@ no podré llegar a tener nunca. Sintiendo esto, tendremos relaciones dependientes donde dentro de esa dependencia saco mis beneficios.
Por eso es importante saber si amo más que deseo o deseo más que amo. Te quiero porque te necesito o te necesito porque te quiero. Si lo que sentimos hacia la otra persona es “te necesito porque te quiero”, lo que sentimos por ella seguro que estará libre de interés, no habrá condicionamientos, simplemente la quieres para amarla sin ningún tipo de dependencias.
Pero si la respuesta es “te quiero porque te necesito”, para necesitarte, porque mi vida necesita un sustento como tú, que cubra mis necesidades… Al cubrir la otra persona mis necesidades dejo de cubrírmelas yo y que me lo den todo o casi todo hecho. Me creo una dependencia de necesidades permanentes, imposibilito mi capacidad de ser. Puedo llegar hasta asfixiar a la otra persona, porque le creo la necesidad que se convierte en una obligación para cubrir mi egoísmo. Y puedes llegar a sentir que es lo que tiene que hacer, hasta al punto de invadir su libre albedrío y reprimir su voluntad.
Quiero hacer un inciso dentro de la pareja desde el Amor Incondicional. Hay cosas, que sólo tu pareja te las puede dar y no otra persona y esto si que hay que esperarlo y corresponde a las relaciones sexuales Amor-Sexo. Aquí no cabe el hecho de decir si estoy esperando o l@ estoy amando incondicionalmente. No, no cabe. Si eso pasa dentro de una pareja en la que el tiempo se aletarga y pasan los días y meses y solo hay un mínimo de relaciones e inclusive insatisfactorias, deberíamos de plantearnos si estamos con nuestra pareja por necesidad o interés, no porque la amamos.
Se puede dar el caso de la persona que ama pero no es correspondida. Esta persona no quiere sentirse necesitada por la otra, porque se siente utilizada, ya que la satisfacción de las relaciones no es la correcta. Las relaciones sexuales amor-sexo es un indicativo, termómetro, brújula de nuestra felicidad. Así que cada un@ sería bueno que viésemos como está nuestra brújula. La otra parte necesita cubrir sus necesidades y mantiene su relación bajo un falso sentimiento de Amor creyendo que está amando pero no ama de verdad, tan solo necesita y aparenta que está amando.
¿Cómo se puede solucionar esto?
Si detectamos esto, hay que ser valientes, fieles a nuestros sentimientos y actuar tal cual ellos nos digan y que estén por encima de cualquier circunstancia y entonces podrán pasar a ser el motor de nuestra vida.
Si encontramos a esa alma gemela que todos tenemos, sí que seremos felices, porque la primera afinidad que tendríamos sería la del interior, la de nuestra evolución espiritual yendo a un mismo ritmo. Podemos mantener relaciones con parejas que no sean nuestra alma gemela, donde podría haber una afinidad parecida o similar.
Podemos tener relaciones, en las que no haya una afinidad del interior, pero si de aficiones, gustos, formas de ver la vida, valores similares… Con estos tipos de relaciones nunca sentiremos esa felicidad plena que estamos llamados a sentir, porque en ellas siempre vamos a sentir un vacío interior ya que ese hueco tiene un nombre y es solo únicamente para una persona. Esa relación auténtica y verdadera es aquella que nació de un mismo engendro espiritual, de un mismo acto de Amor, que será la que nos de la Felicidad plena y verdadera. Mi Alma gemela.
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